Retrato al óleo de una mujer joven con la cabeza inclinada sobre su tejido, vestido oscuro con encaje blanco al cuello
Pierre-Auguste Renoir, <em>Femme faisant du crochet</em> (c. 1877). Dominio público, vía The Barnes Foundation y Wikimedia Commons.

TejeLab: construí un sitio de cero para ser mi propia clienta de SEO y UX

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En quinto básico mi mamá me enseñó a tejer a palillo y una tía me enseñó la cadeneta y el punto alto en crochet. No entendí nada. Mi primer proyecto quedó horrible.

Veinte y tantos años después sigo tejiendo, sobre todo crochet, que es lo que más me gusta. He hecho más bufandas que otra cosa. Me encanta guardar proyectos empezados, ver videos de tejido, comprar lanas. Lo único que no me gusta es deshacer, que es justamente lo que más termino haciendo.

El 19 de agosto de 2026 publiqué tejelab.com, un sitio de herramientas de cálculo para tejedoras de crochet de Chile, España y Latinoamérica. Lo construí con Claude, desde cero. Este post es sobre eso, pero sobre todo es sobre una cosa más incómoda: qué pasa cuando la consultora y la clienta son la misma persona.

Por qué un sitio de tejido y no otro

En consultoría llevo años recomendando cosas que después alguien tiene que aprobar, priorizar, meter en un sprint y defender ante un stakeholder. Es parte del trabajo y no me quejo: esa negociación normalmente mejora la recomendación.

Pero también significa que casi nunca veo una recomendación implementada exactamente como la pensé, ni el resultado completo desde el día cero. Cuando llegas a un sitio ya existente, heredas decisiones. El sitio que empieza contigo es otra cosa: cada decisión de arquitectura, de URL, de contenido y de datos estructurados es tuya, y también la culpa cuando algo sale mal.

La motivación de fondo en realidad es menos estrategia que eso. Me gustan las artes manuales: ver, tocar, hacer cosas. Llevo años trabajando en algo que no se toca, y en algún momento el puente con lo que sí se toca se hizo evidente y dije por qué no. Una calculadora también es una herramienta, y esta se usa con las manos ocupadas.

Elegí el tejido porque es el tema donde tengo criterio propio de usuaria, no solo de profesional. Puedo mirar una calculadora de sustitución de hilos y saber si sirve, porque la necesitaría yo.

Qué es TejeLab hoy

Al 1 de septiembre son 66 páginas estáticas prerenderizadas y 144 commits en trece días:

  • Once herramientas: escalado de patrones por talla, sustitución de hilo entre marcas, cuánta lana necesito, cuánto cobrar por un tejido a mano, un generador de gráficos de tapestry, un contador de vueltas con voz. No todas son calculadoras: hay una biblioteca de tutoriales, un test de colorimetría y una ficha de medidas para imprimir.
  • Una ficha de 32 hilos de marcas que se venden en Latinoamérica y España, no las que salen en los patrones gringos.
  • Un glosario de puntos con la terminología de cada país.

Captura de la sección "Todas las herramientas" de tejelab.com: once tarjetas con el nombre, la descripción y el enlace de cada herramienta

Esa última parte es la que más se parece a mi trabajo. Un "punto alto" en Chile es un "punto vareta" en México y una "double crochet" en inglés. La decisión fue tener una sola fuente de terminología en el código, y que el HTML estático lleve todas las variantes regionales aunque la interfaz muestre solo una. Eso no lo decidí por SEO. Lo decidí porque una tejedora colombiana que llega buscando su palabra tiene que encontrar la página, y después leerla en su palabra.

Ser mi propia clienta

Lo que hice en TejeLab es, casi punto por punto (notaron la referencia ;)), lo que le recomiendo a un cliente: prerenderizado a HTML estático para que el contenido exista sin JavaScript, datos estructurados que apunten a la canónica correcta, design tokens en vez de literales de color, piso de accesibilidad de contraste AA y objetivos táctiles de 44px, y una regla de que ninguna edición se da por hecha hasta verla en el HTML construido.

Esa última regla existe porque la rompí varias veces la primera semana. Moví el glosario de ruta y dejé dos enlaces muertos en la cabecera y el footer. El log del build decía "14 entradas" mientras el archivo tenía 20. Nada de eso se veía en el código: se veía en dist/.

Es exactamente el mismo error que audito en sitios ajenos, cometido por mí, con acceso total al repositorio y sin nadie a quien culpar. Lo cuento porque creo que decirlo vale más que la versión donde todo salió limpio.

Los primeros doce días, con datos

Antes de los números, una aclaración que me importa. Con un cliente la pregunta es cuánta gente llega. Aquí no. Lo que quiero saber es si el sitio sirve, si se entiende y si se usa; las métricas son el instrumento para averiguarlo, no el marcador. Search Console me dice cómo llegan. Analytics me dirá cómo lo usan, que es lo que de verdad me interesa. Con esa vara, doce días de datos no son un resultado: son la primera señal de por dónde mirar.

Estos son los números de Search Console del 19 al 30 de agosto, sin filtros y sin maquillaje:

MétricaValor
Impresiones156
Clics2
Posición mediaalrededor de 10
Países con impresiones17
Móvil / escritorio99 / 54 impresiones

La primera impresión llegó el 20 de agosto, un día después de publicar. El primer clic llegó el 25, seis días después de publicar y cinco después de esa primera impresión. El segundo llegó el 30. Chile aportó 48 impresiones y España 35, cada uno con un clic; después vienen México, Argentina, Colombia, Uruguay, Ecuador, Perú y una decena más con números de un dígito.

Ese primer dato es el que me importa, y quiero separarlo bien porque es fácil leerlo al revés.

Dos clics no son tráfico. Con 156 impresiones no hay nada estadísticamente sólido, y cualquier cosa que diga sobre el comportamiento de las usuarias es hipótesis, no hallazgo. Lo digo antes de que alguien tenga que decírmelo.

Pero dos clics sí son evidencia de otra cosa. tejelab.com es un dominio de doce días. Cero backlinks, cero historial, cero autoridad, cero marca: nadie lo estaba buscando por su nombre. Aun así hubo impresiones al día siguiente de publicar, o sea que Google lo indexó en menos de veinticuatro horas, y en doce días quedó en posición media 10 —primera página— en varias consultas de cola larga, con visibilidad en 17 países. Alguien lo vio ahí y entró.

Eso, en mi experiencia, no es lo normal. He visto sitios nuevos con bastante más presupuesto quedarse semanas en "Descubierta, actualmente sin indexar" antes de aparecer en ninguna parte. Para mí ese es el hito de estos doce días, más que los clics.

Y no creo que sea suerte. Creo que tiene que ver con cuatro decisiones que se tomaron antes del primer deploy: HTML estático prerenderizado, así que no hay nada que esperar a que renderice; arquitectura plana, con cada herramienta a un clic de la home; sitemap correcto desde el commit inicial; y contenido que responde preguntas concretas que casi nadie está respondiendo en español. Ninguna de las cuatro es un truco. Son exactamente las que recomiendo en consultoría y que a veces cuesta que se prioricen, porque no se ven.

Dicho eso, con doce días de datos no puedo probar la causalidad. Puedo decir qué hice y qué pasó después, que no es lo mismo.

Lo que igual me sorprendió

Con esa distinción arriba, hay tres cosas que no esperaba.

La página con más impresiones es la que peor posiciona. El contador de vueltas acumula 36 impresiones y cero clics, con una posición media de 22. Pero esa media mezcla consultas: en "contador de vueltas crochet online" aparece en posición 9, y en "contador de vueltas crochet" a secas, en 54. Es un buen recordatorio de que la posición media de una página no es una posición, es un promedio de situaciones distintas.

El primer clic no vino de la herramienta más buscada. Vino de la calculadora de precios, que tiene 28 impresiones en posición 7. La herramienta que más demanda tiene no es la que primero convirtió.

La consulta que más me interesa es una que no diseñé. Alguien buscó "cuánto cobra una tejedora por hora". Aparecemos en posición 8, con tres impresiones. Esa consulta no es sobre crochet: es sobre cuánto vale el trabajo de una tejedora, hecho a mano, en un mercado que lo paga mal. Es la pregunta que más me gustaría investigar bien, y no la había visto venir.

Lo que no sé todavía

No sé si el sitio va a crecer o si se va a quedar en esta meseta. No sé si las herramientas resuelven el problema que las tejedoras realmente tienen o el que yo creo que tienen, porque hasta ahora tengo cero conversaciones con usuarias y solo tengo datos de búsqueda, que dicen qué escribe la gente pero no por qué. Es la misma limitación que le señalo a un cliente cuando llega con un dashboard y ninguna entrevista.

Así que lo próximo no es más SEO. Es hablar con tejedoras.

Sí sé que estoy un poco obsesionada, y que se viene bastante más.

Si tejes, tejelab.com está ahí y es gratis. Si algo te sirve, o si algo está mal calculado (que es perfectamente posible), escríbeme a [email protected]. Las correcciones sobre la matemática del tejido me sirven tanto como las de SEO.

Y si tejes y además trabajas en UX, ya somos dos 😃. Escríbeme igual: si ves algo que se puede mejorar, o si te dan ganas de una videollamada tejerilux, aquí estoy.

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